La
ciudad de Buenos Aires es la capital de la República Argentina,
ubicada en el hemisferio sur del continente americano, latitud 34º
36' y longitud 58º 26'. La ciudad se extiende sobre un terreno
llano, y tiene una superficie de 202 km cuadrados. Viven allí
aproximadamente 3 millones de personas. Sumando la población
del área metropolitana, la población total supera
los 10 millones de habitantes, lo que la convierte en uno de los
10 centros urbanos más poblados del mundo.
El
Río de la Plata y el Riachuelo son sus límites naturales
hacia el este y el sur. La avenida de circunvalación General
Paz, que bordea la ciudad de norte a oeste, completa el límite
de la ciudad. Esta avenida enlaza de manera rápida la capital
con el Gran Buenos Aires, una franja de alta concentración
de habitantes y fuerte actividad
El
clima de Buenos Aires es benigno todo el año. La temperatura
media anual de 18º torna escasos los días de calor y
frío intensos, lo que permite pasear por la ciudad en cualquier
época.
El
mes más frío es julio. Aunque no se presentan heladas
es necesario salir con un abrigo de lana, una campera o sobretodo
y bufanda. En invierno el frío es moderado durante el día,
pero por las noches baja considerablemente la temperatura.
En
verano, el calor es húmedo. Las mañanas son calurosas,
muy calurosos los mediodías y las primeras horas de la tarde.
A la noche, la temperatura desciende levemente, por lo que se usa
ropa fresca y liviana, y no hay necesidad de abrigos.
Las
temporadas más lluviosas son el otoño y la primavera
(de marzo a junio y de septiembre a diciembre). Son generalmente
lloviznas o lluvias breves que no impiden el desarrollo de las actividades
y permiten salir, con un paraguas o un impermeable.
En
los días soleados de otoño y primavera las mañanas
son frescas, la temperatura sube en forma agradable hacia el mediodía
y desciende por la noche
Buenos
Aires fue fundada dos veces:
La
primera en 1536. Don Pedro de Mendoza, colonizador español,
estableció el primer asentamiento. Lo nombró: Ciudad
del Espíritu Santo y Puerto Santa María del Buen Ayre.
La segunda –y definitiva–, en 1580. Juan de Garay denominó
el sitio Ciudad de Trinidad.
En
el siglo XIX el puerto fue el punto de llegada de la gran corriente
inmigratoria promovida por el Estado argentino para poblar la nación.
Españoles, italianos, sirio-libaneses, polacos y rusos le
imprimieron a Buenos Aires el eclecticismo cultural que la distingue.
A
lo largo del siglo XX, sucesivas migraciones —internas, de
países latinoamericanos y de Oriente— terminaron de
conformar a Buenos Aires como una ciudad cosmopolita en la que conviven
personas de diversas culturas y religiones.